5 diciembre, 2022

Cómo se vive la vida, cuando somos nuestras propias jefas

Por Sayra Arceda

Entre las tantas amigas con las que nos conectamos mientras crece nuestra comunidad ELLAS QUIEREN SABER conocemos mujeres de muchos oficios, ocupaciones y profesiones.

Amigas todas, tenemos muchísimo en común como mujeres, desafíos, problemas y visiones propios de nuestro género, sin embargo, al mismo tiempo, nos encontramos con visiones de la vida con marcadas diferencias originadas en que, mientras unas trabajamos para alguien o para una entidad, otras estamos ocupadas en quehaceres de respaldo a la familia que casi nunca son remunerados y otras que, haciendo de tripas corazón, se lanzan a la aventura (sin paracaídas) de formar su propio negocio convirtiéndose en… sus propias jefas. Hablamos con algunas de ellas y les compartimos lo que nos cuentan.

Sandra Arceda
Directora del colectivo de Mujeres 8 de Marzo Esquipulas

El ser mujer, feminista y estar consciente de la desigualdad en que vivimos me ha dado la oportunidad de realizar un trabajo desde la empatía, la solidaridad y el compromiso para la defensa de los derechos de otras mujeres.

Mi trabajo como jefa ha sido, preparar técnicamente a las mujeres que forman parte de mi equipo y a la vez transmitir la conciencia con el compromiso por brindar un acompañamiento integral, que vaya más allá del apoyo legal, que ofrezca alternativas en el proceso de resolución y que haga sentir a las mujeres un acuerpamiento por parte de las trabajadoras de nuestro colectivo.

Esta experiencia me ha permitido relacionarme con mis compañeras de una manera diferente, sin imponerme desde mi condición como jefa, sino respetando siempre los propios saberes y las propias experiencias de cada una.

Finalmente debo de agregar que en el proceso de asumirme como la jefa de este equipo he tenido la satisfacción de encontrarme con compañeras de trabajo que mucho después de no estar vinculadas laboralmente conmigo me siguen llamando “jefa”, eso realmente es un reconocimiento que me llena de satisfacción y compensa los sinsabores que toda responsabilidad conlleva.

 

katherinne Rojas Zúniga
Emprendedora de una marca que se llama ONDA VERDE Bluefields

Creo que lo mejor de esta decisión ha sido la posibilidad de administrar mejor mi tiempo, la mayor libertad me permite cumplir mis obligaciones mientras también puedo atender a mis hijos, a mi familia, a mis otros intereses en mi integralidad de mujer. Nunca he dudado seguir adelante y cada día busco la forma de superar los obstáculos.

 

Shag Mayra
Educadora Artística internacional de belleza

Me gusta primero que nada saber que estoy trabajando por mis sueños, es la única manera de que estos se hacen realidad.

Hay satisfacciones que al ser mi propia jefa y contar con un equipo motivado he logrado cumplir, por ejemplo, siento que nuestro trabajo fortalece su autoestima, les da la fuerza para enfrentar mejor y con más positivismo las dificultades propias de sus vidas. Yo, más que un servicio de estilismo veo una oportunidad de ponerle a mis clientas una sonrisa de autoconfianza cuando salen de mi salón.

 

Katerin Rojas Aguilar
Dueña de Boca Jarro Louge Bar

La mujer que dirige su propio negocio tiene control sobre su tiempo y quizá sea este el gran punto favorable. Por lo demás, debemos tener claro que en esta posición el descanso es escaso, una trata de ser líder de su equipo y debe estar pendiente siempre de lo que puede faltar, lo que pueda salir mal, la satisfacción de la clientela…

Por supuesto que no me quejo porque estoy siempre motivada y trato de estar a la altura no de una jefa sino de una líder que siempre esté para guiar a cada colaboradora.

 

Anielka Reyes
Dueña de la tienda AnyVariedades

Ser la jefa no tiene nada de fácil o cómodo. Mucha gente piensa que es la mejor posición en un negocio pero la verdad es que nuestra responsabilidad nos obliga a manejar las altas y bajas que siempre se tienen. Muchas veces las necesidades económicas de quien está al frente son las últimas en asegurarse.

Pero debo aclarar que si bien no es tan fácil como pueda pensarse, dentro de lo que cabe es bastante divertido y siempre me levanto con planes y con ánimo para seguir.

 

Nora Herrera
Dirige una agencia de comunicación.

Ser mi propia jefa significa que necesito asegurarme de tener un equipo capaz y motivado esa es una responsabilidad bien grande, tratar con diferentes caracteres, habilidades y realidades y poder juntarlas y hacer un engranaje para que la máquina ( el negocio), funcione.

No fui educada para ser mi propia jefa, fui educada para trabajarle a “alguien” pero, desde niña tenía claro que no quería eso. Sostengo que al dirigir un negocio es mucho más posible aprender de los errores ajenos. No creo que tengamos mas tiempo libre. Nos llevamos a casa más carga que cualquier otro miembro del equipo.

Finalmente quiero compartirles a otras mujeres que dirigen o están por dirigir un negocio que es fundamental alimentar cada día la autoestima, porque solo con confianza en una misma puede dar la confianza a quienes te colaboran y transmitirles la seguridad de que las metas son posibles y que al final celebraremos haber crecido como personas.


Estas son solo algunas de las vivencias de mujeres al frente de negocios propios. En cada caso habrá formas de asumirse ante el desafío diario de sostener y hacer crecer un negocio pero, todas tienen en común la audacia de ir tras un sueño.

Naturalmente no todas tenemos la vocación de construir y dirigir un negocio propio pero, eso si, todas podemos valorar y apoyar a quienes se han lanzado a la aventura de abrir un día las puertas y darle la bienvenida al futuro, ese desconocido tan interesante que es capaz de desvelarnos y hacernos saltar de la cama cada mañana.

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