5 diciembre, 2022

La historia de Lucía, cuando la realidad sobrepasa la ficción

Por Graciela Castillo


¿Recordás que allá por 2002, se escuchaban rumores de que la iglesia estaba prohibiendo ver una película llamada “El crimen del Padre Amaro”? Quizá fuiste una de las tantas personas que no pudo aguantar la curiosidad y vio este film.

La película es una adaptación de una novela de 1875 con el mismo nombre, que nos narra la historia del Padre Amaro, un sacerdote que se enamora de una menor de edad, abusa de su poder para seducirla, embarazarla y luego la obliga a practicarse un aborto en un lugar inseguro, donde las cosas salen mal y, debido a una complicación, la chavala muere.

El crimen de Amaro queda en completa impunidad e incluso, él termina siendo el héroe de la historia según los pobladores de la comunidad al “intentar salvar” a Amelia.

Pareciera algo que se sale de nuestro entendimiento y que solamente podría ocurrir dentro de la pantalla grande, pero muchas veces la realidad supera la ficción. La historia de Lucía nos recuerda que es más horrible lo que pasa en nuestros, barrios, pueblos y comunidades.

Lucía es una niña a la que le robaron su infancia. Ella pertenecía al coro de la iglesia, donde pasaba muchas horas a la semana ensayando. Ahí, el sacerdote de la comunidad aprovechó su figura de autoridad y poder para abusarla sexualmente por más de un año.

Debido a los constantes abusos, Lucía resultó embarazada. “Cuando descubrí que estaba embarazada lo primero que quise fue morirme… quería contárselo al mundo, pero no podía”, cuenta, ya que el sacerdote la había advertido de que nadie le creería a ella porque sería su palabra contra la de él.

Lucía fue obligada a parir al hijo de su abusador, quien continúa libre por las calles, mientras que la gente la culpa, insulta, humilla y estigmatiza acusándola de “habersele metido al padre”. Obvian por completo que Lucía es una NIÑA.

Le debemos mucho a las niñas como Lucía, quienes son víctimas de delitos tan horribles que les roban sus sueños, sus sonrisas, sus estudios y sus metas, como lo es el abuso sexual. Niñas que además son obligadas a poner en riesgo su vida al continuar con un embarazo no deseado o al intentar interrumpirlo de forma insegura.

El caso de Lucía es uno de los 5 casos emblemáticos de niñas latinoamericanas sobrevivientes de violencia sexual y obligadas a ser madres, que fueron presentados ante el Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas en mayo de 2019.

Esperamos que Lucía tenga algún día la justicia que merece; que ninguna niña tenga que poner en riesgo su salud y su vida al continuar un embarazo producto de violencia sexual o al intentar interrumpirlo en condiciones inseguras, que ningún abusador quede en la impunidad y que nunca olvidemos que SON NIÑAS a las que debemos de proteger.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Copyright © Todos los derechos reservados. | Newsphere por AF themes.